A Isabel Muñoz le fascina el cuerpo, la danza y descubrir la belleza en lo más oscuro. Esta semana es la encargada de transmitir su maestría detrás de la cámara a la veintena de participantes en el Taller Pablo Picasso, del Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa.

-¿Qué tal lleva lo de ser usted la fotografiada?

-Estar delante de la cámara es muy duro; un acto de generosidad tremendo. Yo lo llevo mal, pero me gusta ser respetuosa con el trabajo de los demás y dar libertad porque es lo que a mí me ha gustado hacer.

-¿Fue difícil la selección de los participantes para este taller?

-Había muchísima gente y el nivel es alto, pero para mí lo más importante es que la persona aproveche al máximo. A veces la gente que sabe muchísimo y es buenísima lo va a aprovechar menos que alguien que está empezando con una ilusión tremenda. Hay gente de Bellas Artes, fotógrafos con muy buenos trabajos, un ingeniero químico... Y hay otra cosa, que creo que da el carácter gallego, que es muchísima pasión, pero yo diría que una pasión oriental, una sutileza que me gusta.

-Ha trabajando mucho con danza, ¿ha pensado en la gallega?

-No, pero lo que no sé nunca es lo que voy a hacer y estoy abierta a todo. En mi trabajo hay constantes, como el cuerpo, pero son pretextos para hablar de sentimientos, de la vida... Creo que hay belleza en todo, depende de como lo mires. Hay belleza en unos actores porno (lo que pasa que hay que captarla), en la muerte, hasta en la parte más oscura y es eso lo que me gusta sacar.

-Me encanta, de pequeña bailé y sigo bailando. Veo todo a través de la danza. He analizado eso. Me gustaba mucho bailar desde pequeña y llegó un momento que mi madre dijo: hasta aquí. Yo creo en el destino y ahora es como si hubiese retomado esa danza a través de los demás. Además me he dado cuenta de que la gente que ha hecho o hace danza no tiene fronteras. Se dan tanto...

-¿Hay algo o alguien que le gustaría fotografiar y no ha tenido ocasión hasta ahora?

-Sí, hay dos cosas. Sobre todo, el sumo. Lo intenté una vez que estaba en Japón, pero hay un tema de tradición, y yo quería meterme dentro de esos establos, que es un mundo de hombres... Pero el sumo sé que algún día lo fotografiaré. Y personas... quizá me gustaría volver a Etiopía y sacar algunas cosas que no he podido todavía sacar.

-No, lo he intentado y no puedo, porque soy una obsesa, pero voy con los ojos constantemente observando. A veces veo cosas y las apunto rápidamente porque quiero sacarlas y me las dibujo. Me gusta trabajar con pequeños croquis, situaciones que luego yo recreo. Siempre digo: Isabel, tienes que llevar una cámara en el bolso. Pero, por ahora, no es la forma que tengo que contar. Mañana a lo mejor sí.

This is cache, read story here